Buscando rastros

Historias de lo que uno olfatea, oye, y se encuentra por estos caminos extraños.

sábado, mayo 09, 2009

No corras.
Ve despacio.
Donde tienes que ir es a ti solo.

Lo olvido y así.....sólo hay falta de armonía.
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domingo, mayo 03, 2009

Dicen que la Primavera ha llegado.

Al menos en mi balcón lo parece.
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miércoles, abril 22, 2009

Ha pasado ya un mes, ¡qué rápido! no te quiero dejar, pero tampoco encuentro el momento de volver.
Me gustaría decirte que el Invierno acaba, que llega la Primavera, que todavía te aprecio. Querría volver a contarte pequeños cuentos, sobre saunas, sobre sueños, sobre brujas, sobre todo, sobre nada. Quiero volver a enseñarte las fotos de paseos, de perros, del sentado. Que me unas de nuevo a amigos perdidos, voces lejanas, sonrisas amables. Que me presentes nuevas personas.

No te darás cuenta, pero todos los días vuelvo y te miro, en soledad pareces, letras olvidadas, sueños perdidos, recuerdos estancados. Y te miro, pero no me salen las palabras. Qué te cuento, me pregunto, con la de tiempo que ha pasado, se acuerda alguien de mi, lo dudo. No me encuentro, pero eso no es nuevo, pero aún tengo frío.
Y con frío, los dedos difícilmente pueden teclear para con palabras dar forma a ese barullo que ya conoces.
Pero no te quiero dejar...

lunes, marzo 23, 2009

batiburrillo en una mañana de Lunes

No sé por donde van a discurrir los senderos.
Sí que voy a empezar alguno que otro.
Y hacerlo sin tener esperar a nada ni nadie.

lunes, marzo 02, 2009

No vi joyas desempeñadas
Quizás nunca lo fueron
¿De nada ha servido?

lunes, febrero 23, 2009

Lo sé, no escribo, pero hay pocas ganas.
Vagancia, apatía, el adormecimiento invernal. No lo sé.
Al final se cumplió y tras semanas de esfuerzo recorriendo cenagales el sacrificio se ha podido hacer. No han habido saltos de alegría, ni la seguridad de que esto no sirva para otra cosa más que para ganar tiempo, tampoco ha dado demasiada satisfacción.
Sólo ha dejado la sensación de haber hecho lo que había que hacer, un regusto amargo en la boca y mucho cansancio.
Y es ese cansancio el que hace que no den muchas ganas de escribir.
No hay malos espíritus que ahuyentar, ni más miedos de los comunes, pero tampoco bellezas de amplia sonrisa, ojos amables en la oscuridad o ilusiones a perseguir.
Tan solo el Invierno. El Invierno y el frío que le acompaña y que siento en todos los huesos y que hace que busque rincones resguardados, sitios al sol y la compañía de manadas con las que aullar mientras se caza o se evita ser cazado.
Y así van pasando los días visitar este camino...
...
pero parece que los días se alargan de nuevo...

jueves, enero 29, 2009

Todos llevamos cicatrices.
Algunas son cicatrices de heridas pasadas y que son recuerdos de otro tiempo que ya no vuelve, pero otras cicatrices son de heridas que nunca curaron, que siguen doliendo y que las vemos allí sangrantes muchas mañanas al mirarnos en el espejo cuando salimos de la ducha.
Son estas últimas las que muchas veces nos impiden vivir del todo, las que no nos dejan disfrutar completamente de lo bueno que nos pasa. Y son esas las que cuando terminan abriéndose nos crean un torbellino emocional que nos dejan rotos y partidos.
Eso lo cuenta Daniel en su cómic Cicatrices.
No sé si yo en el caso del protagonista hubiera tomado la decisión que toma, pero la entiendo. La entiendo y no me atrevería a llamarlo cobarde.

...Ahora sólo me queda esperar a que continúe y nos cuente si la herida se cierra.

Cicatrices de Daniel M. Vega (soloaquelque ediciones)

martes, enero 27, 2009

Dicen que Febrero será un mes de revelaciones,
posicionamientos, decisiones y sacrificios.
Si será o no así no tengo la menor idea,
mis huesos lo único que presienten es
que no habrá dioses que escuchen,
tampoco aliados que acudan,
tan sólo esperanza...

y quizás como tantas veces
tampoco baste.

domingo, enero 18, 2009

De pequeño veía pasar a mi lado al conejo blanco, siempre corriendo "llego tarde, llego tarde" decía y en menos de un suspiro desaparecía.
Yo me reía al verlo tan apresurado.
Años después conocí a Alicia, era bien guapa, pero en algo se parecía al conejo, "llego tarde, llego tarde" decía y siempre iba corriendo, perseguía algo, o alguien, o quizás muchas cosas no lo sé, no se lo pregunté.
Ahora que no sé donde está exactamente Alicia deseo haberle preguntado qué perseguía, porque sí espero que lo haya alcanzado y me gustaría saberlo porque así igual podría hacerme yo una idea sobre qué sueños perseguir.
No llego tarde, pero tampoco sé donde tengo que llegar y mientras, pues ando esperando la tibieza del Sol.

Para Alicia, una sonrisa y el deseo que ahora sólo ande porque no tenga prisa.

martes, enero 13, 2009


Una ciudad sin sueños es un lugar muy solitario
...

Yo quiero tener otro sueño.